Si existe una ciudad con una tradición culinaria propia que puedes disfrutar a la vez que te tomas unas cañas es sin duda Bilbao. En la ciudad vasca no resulta nada complicado dar un paseo y encontrar multitud de bares en los que poder degustar los famosos pintxos, así que si estás planeando una escapada a la ciudad más vale que conozcas las zonas donde comer en Bilbao sus mejores pintxos.

Si tienes algún amigo o familiar que la haya visitado seguro que te ha dicho que comer en Praga es un lujo, ya que los platos típicos de esta región están muy ricos y además sale bastante barato. La sopa típica de Praga es el goulash, y deberías probarla. Si todavía no lo has hecho, aquí tienes la mejor excusa para escaparte a conocer la capital de la República Checa. ¿Te animas con un viaje de ida y vuelta en el mismo día?

Madrid tiene un impresionante patrimonio arquitectónico y artístico que convierte a la capital de España en uno de los principales destinos de turismo cultural del mundo. El conjunto museístico formado por el Prado, el Reina Sofía, el Thyssen-Bornemisza y el CaixaForum Madrid constituyen una de las principales pinacotecas del mundo. Y, por si fuera poco, Madrid es una de las ciudades más divertidas y en las que mejor se come de toda España.

El museo nacional de Francia tiene expuestas al público más de 30.000 obras anteriores al impresionismo, tanto de artes decorativas, arqueología y bellas artes. El Louvre abrió sus puertas en 1793, momento álgido del proceso revolucionario francés —fue el año de la ejecución del rey Luis XVI—, y supuso el traspaso de las colecciones privadas de monarquía, nobleza y clero a un edificio de titularidad pública para disfrute del pueblo. El Museo del Louvre fue la democratización del arte, y un ejemplo imitado con posterioridad por todos los países desarrollados.