El museo nacional de Francia tiene expuestas al público más de 30.000 obras anteriores al impresionismo, tanto de artes decorativas, arqueología y bellas artes. El Louvre abrió sus puertas en 1793, momento álgido del proceso revolucionario francés —fue el año de la ejecución del rey Luis XVI—, y supuso el traspaso de las colecciones privadas de monarquía, nobleza y clero a un edificio de titularidad pública para disfrute del pueblo. El Museo del Louvre fue la democratización del arte, y un ejemplo imitado con posterioridad por todos los países desarrollados.