Roma es conocida como “La Ciudad Eterna” porque infinitos son los tesoros que alberga desde su fundación en el siglo VIII antes de Cristo. Desde sus primeros reyes legendarios, pasando por la República y el Imperio romano, el Renacimiento que sacó a la cultura occidental de la oscuridad, y hasta nuestros días, Roma es un monumento en sí misma. Siete son las colinas sobre las que se levanta la ciudad, y siete son las vidas que se necesitarían para descubrirla. Una visita relámpago puede darte la oportunidad de empezar a amarla conociendo dos de sus conjuntos monumentales más icónicos: el Foro Romano y el Coliseo.